“Yuri!!! on Ice”, el progresista e innovador anime que está acabando con el tabú LGBT y los estándares de género en Japón.

maxresdefault-1-1.jpg

Para muchos en occidente, sigue siendo tabú tratar libremente el tema de la diversidad sexual en series para adolescentes y mucho más en las series destinadas para todo público. Japón, al ser un país que destaca del resto del mundo por características únicas que lo definen como cultura o sociedad, también presenta la particularidad de representar de manera más abierta pero sutil la homosexualidad en sus animaciones; es decir, el anime. El anime es un arte extenso que presenta series para todos los gustos, variando desde adultos hasta niños. Sin embargo, a pesar de que existen numerosos animes y/o mangas centrados específicamentes en parejas LGBT apiladas bajo la categoría de “yaoi” (hombre x hombre) y “yuri” (mujer x mujer), el tema de la homosexualidad en Japón aún es un tema bastante reacio a querer tocar por muchos.

Está semana ha estallado una de las mayores polémicas de anime de este 2016, y aunque la polémica en sí podría considerarse bastante nimia, ha surgido porque las convenciones y patrones tradicionales del manga/anime obligan a su público a ser muy exigente a la hora de aceptar como oficiales y legítimas según que cuestiones. En el episodio estreno del anime Yuri!!! on Ice –serie centrada en el patinaje artístico sobre hielo- sucedió algo insólito. Si bien durante semanas se vio que la relación entre los dos protagonistas masculinos, Victor y Yuri, cruzaba peligrosamente la línea que separa la amistad del amor con frases poco sutiles como “Decidí llamar ‘amor’ [a lo que siento por él]” o “Soy el único que conoce el amor de Victor”, tuvo lugar algo que nadie se esperaba que sucediera: una escena en la que se besan y abrazan. O, en opinión de algunos, solo lo segundo. Es fácil asumir que la mitad de las personas que han afirmado que es solo un abrazo lo han hecho para molestar a las que apoyan la pareja o porque simplemente rechazan este tipo de relaciones. Pero, ¿cuál es realmente el enorme problema que surgió a costa de un simple beso entre personas que se aman?
Yuri-on-Ice-7-Victor-y-Yuuri-730x411.jpg
Escena posterior al beso entre los personajes principales de Yuri!!! on Ice; Victor y Yuri.

El problema reside precisamente en que Yuri!!! on Ice es el primer anime no yaoi con este tipo de pareja, y en que es transmitido en un horario familiar, una de las principales razones por lo cual el beso acabo siendo deliberadamente censurado por los propios animadores del programa y surgió la incógnita de si fue realmente un beso o un abrazo al no poder apreciarse con claridad el momento.

El anime también ha legitimado los comportamientos femeninos en hombres, especialmente a través de Yuri, pero también de Victor y Yurio, sin ridiculizarlos ni despreciarlos en ningún momento. Además, y aunque no se haya profundizado mucho en el tema, se ha insinuado que tanto Victor como Yuri han sentido atracción por mujeres en el pasado, sin contraponer este hecho con la atracción que sienten el uno por el otro y dando validez, en cierta medida, no solo las parejas homosexuales, sino también la bisexualidad. Todo a través de situaciones y personajes complejos, humanos y creíbles, con los que uno puede fácilmente identificarse y en los que el colectivo LGTB puede verse representado y visibilizado. También, el contexto del patinaje artístico masculino, cuya actitud hacia el colectivo LGTB es tremendamente represiva, le añade a la serie una nota de rebeldía, el mensaje implícito de que está luchando contra todo tipo de estereotipos y actitudes de censura.

Captura-de-pantalla-2016-11-18-22.19.47-730x410.png

En pocas palabras, la manera en la que los creadores han desarrollado poco a poco la relación entre Victor y Yuri desde el primer momento es digna de ser tomada como ejemplo para un futura aceptación, debido a que han construido un vínculo sano y bonito que se aleja de cualquier tópico shonen-ai o yaoi. Esta relación no es el foco principal de la historia, y aun así está perfectamente cuidada e integrada en la misma, con toda la naturalidad con la que se integraría cualquier relación tradicional heterosexual en una narración. A esto hay que sumar que uno de los protagonistas es de Rusia, país conocido, entre otras cosas, por su terrible homofobia. El simple hecho de que existan Victor y Yuri, independientemente de las opiniones negativas que puedan darse sobre ellos, es una victoria y algo que celebrar.

Anuncios